En el caso de las empresas dedicadas a la construcción de inmuebles, se diferenciaría la alícuota según la radicación de las empresas. En el caso de
las empresas radicadas en la provincia de Santa Fe, se aplicará un 2,5 %.
En el caso de las empresas radicadas fuera de la provincia, el impuesto
será de un 3,5 %. Esto alcanzaría a las que facturen más de 1,5 millones
de pesos, unas 300 empresas en total.
Siempre según el mismo proyecto, las empresas constructoras que
facturen menos de 1,5 millones -alrededor de 7000 pequeños y
medianos empresarios de la construcción que existen en la Provincia
de Santa Fe-, no pagaran Ingresos Brutos.